Regresar a la pagina de Superación Personal
Parte
1 - Parte
2 - Conversación (Jul 05)

Obra Registrada ante el
Instituto Nacional de Derechos de Autor
Numero
de Registro: 03-2004-032614150500-01
PARTE
II
REFLEXIÓN
-Hola
otra vez Dios, he estado pensando estos días qué preguntas hacerte y se me
ocurrió para empezar: ¿Cómo hacerle para que mi vida sea más relajada, sin
tantas complicaciones cotidianas? He tratado de tener una actitud positiva
ante todo lo que me pasa, pero muchas veces me ha ganado el enojo, la depresión,
la tristeza, etcétera.
-¿Crees que el
enojo, la depresión y la tristeza son malas o no sirven para nada? Trata de
pensar qué sería de la vida sin esos factores. El mundo estaría lleno de gente
feliz, sin “problemas”, siempre de buen humor. ¿No crees que la vida se
reduciría a monotonía y repetición?, por lo que ese mismo estado continuo de
felicidad sería en sí, el único estado que pudieses tener y por lo tanto no lo
valorarías como un estado deseado. Ponte a pensar lo que significa para
una persona que no ha comido en dos días un pedazo de pan y leche. Es una
delicia para él. Lo mismo te digo a ti. Si tienes una semana de mucha
depresión busca la salida y verás que cuando la encuentres SERÁS EL HOMBRE MÁS
FELIZ DEL MUNDO porque la deseabas realmente.
Por el
contrario hay personas que por ejemplo, tienen todo lo material que puedan
obtener pero no tienen nuevas metas, ni siquiera, una simple razón para vivir.
Date gracias por haber escogido esta vida en la que no tienes todo lo que
deseas porque si tuvieras todo lo que deseas no serías feliz, te lo aseguro.
El chiste de la vida no está en ser feliz hasta que tengas lo que deseas, sino
en disfrutar todo el bello camino que recorrerás hasta alcanzar tus metas. Y
ten siempre en tu mente nuevos retos, nuevas razones por qué vivir, porque
serán esos proyectos los que te mantendrán activo y feliz de despertar cada
día.
-Qué bella
descripción Dios mío, ahora dime, ¿por qué hay personas que parece que
nacieron con el pie derecho (con mucha suerte) y por el contrario hay otros
que por más que se esfuerzan no obtienen lo que desean?
-Lo que acabas
de decir no es cierto, ya que hay personas que han nacido en ambientes
paupérrimos y en las condiciones familiares, económicas y sociales más
deplorables y sin embargo han llegado a ser GRANDES MAESTROS en tu mundo. Por
el contrario he visto como hay personas que lo tienen todo: salud, seguridad,
comida, trabajo, una bella familia y sin embargo, han decido acabar con todo,
ellos mismos. Y digo ellos mismos porque mediante su conciente o inconsciente
atraen a las personas y acontecimientos que verdaderamente desean.
En este punto
es bueno recordarte que viéndolo desde la perspectiva divina, tu alma, que es
quien alberga a tu cuerpo y no al revés. Tu alma es quien seleccionó con
máxima precisión dónde naciste, con qué familia, en qué situación económica,
etcétera.
-He escuchado
eso, pero no me cabe pensar que yo, Ernesto Guerra quisiera haber nacido
inválido, leproso y pobre.
-Tal vez no en
este momento, sin embargo, después de haber encarnado en ricos, triunfadores
materiales, espirituales, sociales, etc. Tengas las ganas de experimentar lo
que un enfermo o un pobre. Porque gracias a que les di el libre albedrío, les
di la oportunidad también de vivir y experimentar en todo tipo de situaciones,
para que comparen y valoren cada uno de los momentos de su vida o vidas
anteriores.
-¿Cuándo
termina mi misión como alma en la Tierra?
-Nunca, ya que
como te has dado cuenta en la Tierra, todo vuelve a nacer y tu alma es
inmortal e infinita. Tu alma puede hacer lo que desee, puede quedarse conmigo
o puede decidir experimentar los polos opuestos en la Tierra. Es decisión de
tu alma individual qué hacer.
-Cambiando de
tema un poco, tengo pensado tener hijos dentro de poco y nadie me ha enseñado
nada sobre cómo ser un buen papá, ¿qué me puedes decir tú al respecto?
-Como te he
repetido varias veces en esta conversación, no te puedo decir qué es mejor o
peor porque yo no tengo prejuicios sobre nada, yo solo observo y experimento
las cosas por medio de cada uno de ustedes.
Sin embargo, te
voy a decir algunas cosas que he observado y te ayudarán en tu tarea como
padre.
Cuando tengas
duda de qué cosas negar o aceptar haga o diga tu hijo, pregúntate: ¿qué
pasaría si todas las personas del mundo lo hicieran? Imagina si todo el mundo
mintiera, robara, matara, no cumpliera sus promesas, descuidara su cuerpo,
insultara y blasfemara entre sí o si todo el mundo no se amara a sí mismo.
¿Qué pasaría?
Por el
contrarío, ¿qué pasaría si todo el mundo amara realmente? Imagina si todo el
mundo se respetara entre sí, se ayudaran como si la ayuda que dieran fuera
para sí mismo, si el mundo no discriminara. imagina si todo el mundo creyera
que tienen a dios dentro de sí.
-Gracias por tu
consejo, ahora me doy cuenta de que cuando tenga duda sobre mis acciones o las
de mis hijos debo de pensar en el bien común para decidir hacer algo y pensar
en no hacer determinadas cosas cuando haga un mal común.
-¿Qué otra
inquietud tienes?
-Háblame de
cómo debo de amar. Lo digo porque he escuchado que el amor incondicional es lo
mejor, sin embargo en ocasiones no puedo darlo sin condiciones, o a veces dudo
si mi forma de amar sea la mejor.
No temas nunca,
porque todas tus acciones son perfectas, siempre recuerda eso. Pero te puede
ayudar lo que te acabo de recordar: ¿Qué pasaría si todo el mundo se amara
como a sí mismo? Imagina si todo el mundo se perdonara sus propias acciones y
perdonara a los demás. ¿Qué pasaría si todo el mundo aceptara su cuerpo, su
forma de pensar y de vivir y a su vez, aceptara lo mismo en las demás
personas; si en lugar de dar amor a cambio de algo, dieran amor por el sólo
gozo de dar lo que la otra persona no tiene; si todo el mundo creyera y
supiera que al dar amor se lo están dando a sí mismos, porque ellos, los
otros, son ellos mismos, viéndolo desde el punto de vista espiritual?
-Has tocado un
punto en el que necesito profundices debido a que todavía no logro concebir
que: creer que el asesino y violador soy yo mismo, desde el punto de vista
espiritual, y que por lo tanto debo de amarlo.
-No debes de
amarlo si no quieres, sin embargo ponte en el lugar del asesino, si toda la
gente lo rechaza y no tiene compasión de él, no tiene mas remedio que seguir
odiando a la gente que lo rechaza. Por el contrario, ¿qué pasaría si lo amaran
y tuvieran compasión de él?
-Pues muy
sencillo, volvería a matar y violar personas.
Es por esa
mentalidad justamente que vuelven a matar y violar. Se necesita de fe en las
personas tanto ajenas como en ustedes mismos para poder cambiar.
-Volviendo a lo
que estábamos, ¿cómo puedo comprender el que todos somos uno mismo desde el
punto de vista divino?
-Antes quiero
saber qué tanto crees en lo que has escrito hasta ahora, pero para ello tienes
que prometerme contestarme con honestidad, recuerda que no le puedes mentir a
Dios.
-Ok, empieza.
-¿Crees que
estas hablando con Dios y por qué?
-Sí creo porque
las respuestas que he dado son las mejores respuestas que he tenido desde que
nací y por lo tanto creo que eres tú quien contesta, porque la perfección es
Dios.
-Ok, ahora
dime, ¿crees en la reencarnación y por qué?
-Sí creo porque
después de haber visto tanto potencial HUMANO, de haber visto como personas
realizan inventos fabulosos, constatado el que personas tienen poderes
extrasensoriales, de haber visto cómo personas tienen tanta valentía,
inteligencia y poder mental y espiritual. No me cabe en la cabeza pensar que
el ser humano no tenga el poder también de volver a vivir después de la
muerte. Creo en la reencarnación porque el ser humano es algo fantásticamente
perfecto, que dentro de esa perfección existe algo NO FISICO, que no
comprendemos aún científicamente pero que puede seguir viviendo aun cuando no
tenga un cuerpo.
-Muy bien,
ahora dime, ¿crees que eres Dios?
-Órale, no
quiero pensar que sólo yo soy Dios, quiero pensar que tú te desintegraste en
partes igualmente perfectas en cada uno de los seres que ocupan la tierra y el
universo. Sin embargo creo que pusiste un poco más de ti en los seres humanos;
más que en los animales y las plantas. Creo que esa parte de ti esta disuelta
en nuestro cuerpo y en nuestra aura. Y que esa parte divina es la que nos
ayuda a salir de los problemas más difíciles de nuestra vida.
-Quiero que me
contestes otra vez, ¿crees realmente que yo estoy en ti?
-Sí, sí creo.
-Ahora dime,
¿me amas?
-Te amo más que
a nada en el mundo.
-Si me amas,
entonces por qué te has mentido a ti mismo y a los demás. ¿No ves que yo estoy
en ti? ¿Si me amas, por qué has ingerido alimentos tan dañinos para tu cuerpo
y no has hecho ejercicio cuando tu cuerpo te lo ha pedido? Recuerda que me
amas más que a nada en el mundo. Si es así, ¿por qué has ofendido a tantas
personas? ¿Qué no me acabas de decir que yo estoy también en tus semejantes?
Si me amas sobre todas las cosas, ¿por qué no me has perdonado por tantos
años? ¿por qué no has tenido fe en mi? Y esto lo digo porque no has perdonado
a muchas personas todavía. No ves que has escrito el que todo lo que te ha
pasado es perfecto, entonces por qué te enfureces cuando no pasan las cosas
como tu querías. Ahora me doy cuenta de que tu fe esta tambaleante. Sin
embargo, no te estoy regañando, solo te estoy abriendo los ojos y te estoy
haciendo saber que tu mente está recordando muchas cosas pero te faltan muchas
más por recordar.
-Me hiciste
llorar, en serio que me has dado un buen jalón de orejas. Y tienes razón. Mi
fe está tambaleante y debo de reforzarla día con día.
-¿Te digo un
gran secreto?
-Adelante, qué
esperas.
-Puedes cambiar
ahora mismo.
-Se oye fácil
pero no lo es.
-He ahí el
secreto. En lo que acabas de decir se encuentra el gran secreto. No digas: se
oye fácil pero no lo es. Di mejor: se oye fácil y es fácil. Por qué crees tú
que tantas personas han triunfado sobre todos los impedimentos. Crees tú que
el cambio para bien solo se les da a unos cuantos. ¿Solo a los elegidos? claro
que no. Como Dios justo que soy, les di las mismas oportunidades a todos los
seres humanos y por lo tanto tú puedes ser en este preciso momento, como
siempre has querido ser.
-Tal cual como
quiero ser, nunca he podido.
-¿Y qué te
falta?
-Me falta fe en
mis capacidades
-¿Capacidades
para qué?
-Para dar amor
incondicional, libre y sin compromisos, me falta capacidad para vivir en el
presente y no preocuparme por el futuro o pasado; para tener paz interior
cuando estoy pasando por momentos difíciles; para comer con calma y masticar
mejor; para darme el tiempo para ejercitar más mi cuerpo; para ser asertivo en
las diferentes decisiones que tomo; para ganar más dinero y ayudar a la
comunidad como quisiera.
-¿Es todo lo
que te falta?
-Principalmente.
-Ahora di lo
siguiente: yo tengo la capacidad de Dios en mi interior para...ahora di todo
lo que deseas. Termina diciendo: sabiendo que Dios es perfecto y todo lo
puede, y sabiendo también que yo tengo las mismas capacidades que Dios, confío
en mi capacidad divina para obtener todo lo que acabo de mencionar en este
preciso instante, así es, así es, así es.
-Muchísimas
gracias por tan precioso regalo. Yo sé que lo que me vas a decir ahora, es que
el grado de éxito dependerá de la fe que tenga en mi capacidad divina.
-Exactamente,
has comprendido.
-Te amo Dios
mío.
-Yo también te
amo.
Autor
Lic. Ernesto Guerra
Obra Registrada
ante el Instituto Nacional de Derechos de Autor
Numero
de Registro: 03-2004-032614150500-01
Regresar a la pagina de Superación Personal
Parte
1 - Parte
2 - Última Conversación
(Jul 05)