Esta pregunta me la hizo una persona hace unos días y desde entonces me he puesto a pensar que se puede hacer con los eventos traumáticos que nos han pasado a lo largo de nuestras vidas.
Antes de dar algunas recomendaciones
quiero hacer una reflexión.
Somos lo que somos, en gran
parte, por todo lo que nos ha pasado, y si queremos triunfar como seres
humanos, debemos de estar orgullosos de nosotros mismos. Si justificamos
nuestras derrotas por que nuestros padres o pareja nos han tratado mal,
o porque sufrimos eventos difíciles en el pasado, no vamos a llegar
a ningún lado.
No me he dejado de sorprender lo provechoso que puede ser el sufrimiento si se sabe utilizar para un fin positivo. Por ejemplo, conozco un pintor de Coahuila que ha ganado premios internacionales y sigue pintando para Grandes Museos mundiales, sin embargo su infancia fue un infierno, actualmente su padre “no lo puede ver ni en pintura” porque se ha declarado homosexual. Sin embargo, a diferencia de muchos, ha sabido canalizar sus traumas con terapias personales, en este caso la pintura, que le han ayudado a expresar y sacar todo eso que no le sirve. Al igual que él, existen cantantes, actores, escritores, deportistas, etc. Que en lugar de estarse lamentando de sus problemas, han sabido desahogarse mediante algo constructivo y no destructivo como lo puede ser el alcohol, el cigarro, la comida en exceso, etc.
Existe otro caso, este es el de una muchacha que conocí por internet y que me platicó, se ha pasado gran parte de su vida justificando el que no ha tenido éxito con los hombres porque fue abusada sexualmente de niña. Sus relaciones amorosas solo duran un periodo corto y luego se rinde. No solo le hecha la culpa al evento traumático de la niñez, también justifica su derrota cuando algún familiar suyo le recomienda hacer algo que a fin de cuentas la lleva a otra derrota. Ella ha perdido, en gran parte, la capacidad de tomar de decisiones debido a que no ha sabido dejar atrás el pasado. Sus decisiones en el futuro, debería de tomarlas ella y nadie mas, y para eso debería de empezar a ejercitar ese músculo mental que no se ha permitido utilizar por tanto tiempo y empezar a ser más independiente. Su capacidad asertiva crecería grandemente si tuviera en su mente la convicción de que los eventos difíciles en el pasado se pueden tomar como retos a vencer y no como impedimentos para alcanzar el éxito.
Por algo existe un pasaje
en la Biblia que dice: “Dale gracias a Dios por lo bueno y por lo malo”.
Este mensaje tiene un mensaje muy bueno ya que si sabemos interpretar de
manera positiva todos los eventos difíciles de nuestra vida, les
aseguro que se acercarán cada vez más a la paz interior.
¡Si se puede!, En lo personal, cuento con un padre muy estricto,
pero gracias a que he tratado de tener una actitud de aprendizaje y positivismo,
he podido interpretar esa exigencia como una ventaja y no como una angustia.
Ya que me he puesto a analizar que me gusta y que no de la relación
con mi padre, he filtrado su educación y he tomado lo que me ayuda
a seguir evolucionando como persona y he desechado lo que he considerado
no adecuado para mi crecimiento mental y emocional. Para saber que tomar
y que no de los eventos difíciles de nuestra vida es necesario vivir
todo tipo de experiencias. Tener buenas amistades, leer buenos libros,
y hablar con Dios también ayuda. Por algo existe un pensamiento
que dice: “Señor, dame la serenidad para aceptar las cosas que no
puedo cambiar, valor para cambiar las que si puedo cambiar y sabiduría
para reconocer la diferencia”.
En relación a la pregunta original, le pregunté a mi esposa que opinaba ella y me dijo: Para poder deshacernos de sentimientos negativos como el rencor, el miedo, la tristeza, ella suele escribir cartas en las que plasma todos sus enojos, su depresión, su odio y después las quema. Y al estar haciéndose cenizas siente como se van esfumando sus problemas para siempre.
Mi Mamá hace algo similar, quema todas las fotos, cartas y recuerdos de personas que la hicieron sufrir. Conozco personas que por el contrario, se pasan toda su vida llorando al recordar lo mucho que sufrieron y no se cansan de ver los recuerdos que tienen de las personas que le hicieron daño.
Yo, lo que he hecho para lidiar con mi pasado tormentoso, es acudir a centros de superación personal en lo que me enseñaron a meditar y mandarme mensajes positivos a mi mismo, he tratado de encontrar los libros y personas que me ayudan a evolucionar, he tratado de mantener siempre ocupada mi mente y mi cuerpo en cosas constructivas como el trabajo, el deporte y pasatiempos, a fin de no tener tiempo para deprimirme. Al fin y al cabo, como dice un programa de la tele, “Todo tiene solución menos la muerte, lo demás, son cosas de la vida”.
Autor
Lic. Ernesto Guerra