La inquietud de hablar de este tema es debido a que llevo casi dos años de casado y me he dado cuenta de que en una relación de pareja no se dejan de aprender cosas nuevas cada día. Es importante que tanto esposos como novios nos demos a la tarea de encontrar amigos, libros o formas con las cuales podamos incrementar nuestro respeto, comunicación y amor mutuo.
Al casarme creí que
las cosas iban a ser más sencillas de lo que realmente son; ahora
he descubierto que se requiere de un gran compromiso y ganas de vivir esta
bella etapa.
Algo que me ha ayudado,
es la técnica del espejo, cuando quiero que mi relación se
torne armoniosa, trato de calmarme y empiezo a comportarme como yo quisiera
que me trataran (cariñoso, respetuoso, con empatía, con confianza,
etc.) Por lógica, no se puede pelear cuando alguien así,
sin embargo, todas las mujeres sufren de ciclos que fluctúan de
la alegría al enojo en un instante. Esto lo sé, debido a
que he notado ese mismo comportamiento una y otra vez en mi hermana, mi
Mamá y todas mis amigas. Este cambio repentino de felicidad a depresión
en la mujer no se puede predecir, y es importante que los hombres aceptemos
el que todas las mujeres son así y van sufrir estas caídas
emocionales inevitablemente a lo largo de toda su vida.
¿Qué se debe
de hacer cuando la mujer está decaída?. Al contrario de lo
que hacemos los hombres, debemos de platicar con ellas y tratar de comprenderlas.
Ser concientes de que si se empiezan a desahogar, no necesariamente quiere
decir que es culpa nuestra el que estén así. Si realmente
aprendemos el arte de escuchar a nuestra mujer, estoy seguro de que las
ayudarán a salir más rápido de sus caídas emocionales
periódicas.
Por otro lado, ¿qué pasa con los hombres?, a diferencia de las mujeres, cuando tenemos problemas casi nunca los platicamos, en lugar de eso, decidimos apartarnos de la pareja e irnos a distraer de alguna forma (viendo tele, disfrutando de algún pasatiempo, hiendo con amigos, etc.) y ya cuando nuestra mente está en paz, podemos ahora sí regresar con nuestra pareja de una manera cariñosa.
No obstante lo anterior,
me he topado con un caso que la mayoría de los hombres sufre: Cuando
quiero estar a solas para resolver mi estrés, mi esposa me empieza
a interrogar como solo ellas saben: ¿Qué te pasa?, ¿Algo
te está preocupando?, ¿Porqué no me quieres platicar
lo que te pasa?, ¿Ya no me quieres?, ¿Ya no me tienes confianza?.
Este comportamiento es completamente
normal, ya que cuando ellas tienen un problema tienden a platicarlo, en
cambio los hombres necesitamos de un espacio a solas para resolverlo o
simplemente para distraernos un poco.
En resumen: ¿Qué
necesita una mujer de un hombre cuando sufre sus caídas emocionales?
Necesita que el hombre deje
de hacer lo que esta haciendo y centre su atención a escuchar con
empatía (tratándose de poner en los zapatos de la mujer).
En caso de que el hombre no se encuentre en condiciones verdaderas de escuchar,
lo sano es que se le diga: “En este momento no puedo escucharte, espera
un momento y yo te diré cuando esté listo”. Lo anterior es
importante ya que si escuchamos a medias, lo que podría haber sido
una plática se convierte en una discusión.
¿Qué necesita
el hombre de la mujer cuando tiene un problema?
Mostrarle confianza en que
él puede solucionarlo solo. En mi caso, si veo que no puedo con
el problema, yo decido platicarle lo que me angustia y acepto su ayuda,
pero cuando me ofrecen ayuda sin que yo la pida, me empiezo a poner orgulloso
y empieza una discusión para recordar. Como dije anteriormente,
un hombre necesita del trabajo, de los amigos, de la tele, o de algún
pasatiempo para distraerse y volver con la mujer con ganas de verla y amarla.
Por el contrario, si la mujer no le deja tener su espacio propio, el hombre
empieza a comportarse de una manera no deseable por nadie.
Otros consejos:
Nunca le platiquen a sus
papas los problemas que tienen con su pareja. Esto lo digo porque mi esposa
y yo nos hemos dado cuenta de lo siguiente: cuando una mujer se queja con
su Mamá de que su esposo esto y lo otro, tal vez la pareja se contente
al cabo de los días, pero la suegra, a partir de ese día,
siempre verá al yerno con resentimiento. Lo mismo pasa con los hombres.
Aquí hay que aclarar una cosa, hay de problemas a problemas y es
lógico pensar que cuando se tiene un problema grave como lo es la
infidelidad o el abuso físico se debe de comunicar a quien más
confianza se tenga.
Meditar: Este es un
consejo que yo he realizado cuando tengo enojos con mi esposa o estoy triste,
me voy a un lugar a solas y empiezo a platicar con Dios. No importa la
manera, sino la intención, si rezamos, si lloramos o si damos gracias,
todo eso es bueno, ya que cada uno de nosotros tiene distintas maneras
de comunicarse con su propio Dios.
Y en caso de que no quieran
hacer lo anterior, váyanse a distraer haciendo algún deporte,
escuchando música tranquila, viendo un atardecer, disfrutando de
la naturaleza o leyendo un buen libro.
Dense cuenta de que lo más importante es la salud, y que con ella tenemos todo para ser felices. Nunca se den por vencidos, encuentren una razón para vivir, encuentren un motivo que les de la energía suficiente para seguir junto a su pareja.
Les dejo con un pensamiento que me gusta mucho:
-Si te es difícil
conseguir dormir esta noche, apenas recuerda a la familia sin hogar que
no tiene ni una sola cama para dormir.
- Si te encuentras atorado
en el trafico no te desesperes, hay gente en este
mundo para la cual conducir seria un privilegio.
- Si tienes un mal día
en el trabajo piensa en el hombre que lleva tres meses buscando trabajo.
- Si te desesperas por lo
mal que te ha ido con tu pareja, piensa en la persona que nunca ha
conocido el amor.
- Si estas afligido por
algún problema, piensa en la mujer que duerme en las calles, trabajando
doce horas al día, siete días a la semana, para
que $50 pesos alimenten a su familia.
- Si tu coche te deja
a kilómetros, lejos de pedir ayuda. Piensa en el paralítico
quien daría todo por poder de tomar esa caminata.
- Si notas un pelo gris
nuevo en el espejo; piensa en el paciente con cáncer que desea tener
pelo.
- Si te encuentras victima
de la amargura de la gente, ignorancia, pequeñez o inseguridades;
recuerda que las cosas podrían ser peores...
¡¡¡Tu
podrías ser una de ellas!!!
Autor
Lic. Ernesto Guerra