Al cabo de los años me he dado cuenta que todo lo que involucra al tema de la sexualidad en México tiene algo de prohibido, algo de TABU. Sin embargo, ¿por qué ponerle esta etiqueta, a algo tan normal?. ¿Por qué no platicar de niños y adolescentes con nuestros padres al respecto?, ¿Por qué los medios de comunicación no ayudan a esta causa como debiera ser?, ¿Por qué no nos educan en muchas de nuestras familias, sobre esta faceta del ser humano?
La razón principal se debe, a que le hemos puesto la etiqueta de “prohibido hablar de eso”, de generación en generación. También a que nos hemos envuelto en un cúmulo de información distorsionada, que nos han dado conocidos, pornografía, etcétera, en lugar de nuestros padres.
Quiero decirles a todas aquellas personas que no se interesan por este tema, que mientras menos sepan de nuestra fisionomía, de nuestras necesidades, patrones normales de comportamiento y de las múltiples enfermedades sexuales que existen, menos probabilidades hay de que disfruten de este don que se nos otorgó para usarlo con responsabilidad, inteligencia y amor.
La sexualidad en las personas es mucho más que instintos. Al contrario de los animales, el ser humano cuenta con sentimientos y alma, y por ende debemos de aprovechar estas bellas capacidades.
Cada vez que veo parejas
que se casan porque conciben a un hijo no deseado, me entristezco mucho.
Ya que la ignorancia ha sido la causa de que se salten etapas, y empiecen
a vivir otras que no les corresponde.
Cada vez que veo a
hombres y mujeres que contraen enfermedades venéreas, no dudo
en echarle la culpa a un solo factor: “LA IGNORANCIA”.
Si esas mismas personas
hubieran tenido un Papá, una Mamá, un hermano(a) que los
educara de una manera veraz, clara y oportuna, no estarían pasando
por eso.
Yo tuve la dicha de
encontrar un programa de radio que hablaba sobre sexualidad. Este
me educó mediante la exposición de infinidad de temas, y
me mostró lo bello que puede ser esta etapa, siempre y cuando tengamos
las “armas” (información) con las cuales podamos defendernos.
Mi educación
sexual no ha terminado, ni va a terminar jamás. Desde hace varios
años he leído libros, artículos, he visto conferencias,
programas, y reportajes sobre sexualidad, y me doy cuenta, de que mientras
más me informo, más disfruto de este don humano.
Para ejemplificar la falta de información en jóvenes y adultos sobre diversos temas de carácter sexual, a continuación mostraré algunos ejemplos:
SIDA, muchos habremos oído hablar de esta enfermedad, pero pocos sabemos por ejemplo, que al contraer el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana, O+), no podemos hacernos los análisis de detección al día, o la semana siguiente de haber tenido relaciones con la persona de la cual dudamos. Tenemos que esperar por lo menos, un periodo de 4 a 6 meses para que el virus se incube y salga positivo o negativo el análisis. Lo que es peor, muchos creen que porque sale un resultado negativo en ese periodo de 4 meses después de haber tenido relaciones sexuales con alguien que no conocemos, no vamos a contagiar a nadie más.
Otro ejemplo de ignorancia
en el tema de sexualidad, es el que muchas parejas fieles están
teniendo relaciones sexuales, pero no saben de otro método anticonceptivo
más que el condón o preservativo. ¿Por qué
limitarse? Si existen una infinidad de alternativas como los son: los anticonceptivos
orales, inyectables, implantes (hormonales), espermicidas vaginales (cremas,
jaleas, espumas y supositorios), dispositivo intrauterino (DIU). Obviamente,
mediante el asesoramiento profesional de un médico especializado
al momento de seleccionar cualquiera de estos métodos.
Cabe mencionar, que también
existe la opción de utilizar dos o más métodos anticonceptivos
al mismo tiempo, para aumentar el grado de efectividad. Por su parte, existen
otras alternativas naturales que no requieren de intervención médica
como lo es el ritmo, coito interrupto y el método Billings, claro
que estos últimos tienen menos efectividad que los primeros.
Todo lo anterior no
es una clase de sexualidad, es solo una convocatoria, “¡Una
Petición!”, a que todas aquellas personas que tenga una vida sexual
activa, o que van a empezar a tenerlas, se informen y eduquen entre
sí (hijos, amigos) en una forma veraz, clara y oportuna, para no
tener que decir después: ¡CHIN!, Si hubiera sabido que existían
estas alternativas, no hubiera..... Ahora es demasiado tarde.
¡NO!, disfruta de
este don con información, responsabilidad y amor y te darás
cuenta de que la sexualidad es más bella de lo que crees. De lo
contrario te sumergirás en la ignorancia y te arrepentirás
luego.
El cuerpo no viene con instructivo,
pero si los han creado doctores y expertos, para llevar una sexualidad más
placentera. El reto de nosotros es encontrar los libros, programas, talleres,
conferencias y todos los medios que nos den armas para convatir la causante
de todos los males de la humanidad: LA IGNORANCIA.
Autor
Lic. Ernesto Guerra