Capítulo XVIII

"Una promesa Inquebrantable"

La mamá de Susana entró al cuarto, y la primera imagen que vio fue la de su hija acostada en la cama y Candy a su lado.


- Pero que atrevimiento!!! Qué hace esa mujer aquí???
- Bueno, ella es la enfermera en turno de Susana... Se ofreció a atenderla.
- Sí, seguramente. Yo creo que lo que quiere es regocijarse con la idea de que mi hija va a morir.
- Señora, no diga eso... dijo Candy. Yo lo único que estoy haciendo es mi trabajo.
- Ahora resulta que por una casualidad tú trabajas en este hospital... no me digas... comentó en un tono irónico.
- No... no trabaja aquí, pero fue quien nos vino a avisar que Susana había sufrido un infarto... y por ella su hija está a salvo.
- Mira Candy... yo sé que salvaste a mi hija una vez... pero no te quieras hacer la santa queriendo cuidarla... porque lo único que quieres lograr es ver a Terry.
- Señora... le voy a pedir que no discutan frente a Susana... esto la puede empeorar, comentó el doctor.
- Yo lo único que quiero es que mi hija esté bien... así que le voy a pedir que le cambien de enfermera.
- Señora, dijo Candy. Yo no quiero lograr nada cuidando a Susana. Lo que yo quiero es hacer mi trabajo y ayudar en lo que pueda.
- Bueno, como sea... déjenme sola con mi hija.
Candy salió con el doctor.
- Mamá... dijo Susana despertando débilmente.
- Hijita... no te preocupes, todo va a salir bien.
- No mamita... no lo creo... no me engañes por favor.
- Susana... no hables, te puede hacer daño.
- Mamá... quiero que me escuches bien.
- Pero hija...
- Necesito que dejes que Candy me cuide...
- Pero... cómo sabes que Candy estuvo aquí???
- Mamá... yo escuché todo... casi no podía moverme... pero las escuché.
- Hija... yo no quiero que esa mujer esté al lado tuyo.
- Mamá... te digo que quiero que me cuide... sé que voy a morir... por favor, por lo menos compláceme.
- No sé por qué haces esto hijita... pero no te voy a contradecir. Si quieres que esa mujer te cuide... y no puedo hacer nada para evitarlo...
- Gracias mamá... dijo cerrando los ojos.

**********
Terry no volvió a toparse con Candy en el hospital... cuando ella salió con el doctor, él regresaba al hotel.
Candy estaba en la cafetería del restaurante, cuando llegó Albert con Catherine.

- Candy...
- Albert, Catherine... qué hacen aquí??? Dijo parándose de su silla.
- Bueno... lo que sucede es que Eleonor nos avisó.
- Sí, es algo muy duro.
- Pero Candy... qué haces tú cuidando a la esposa de Terry???
- Yo pedí hacerlo.
- Pero, por qué???
- Albert... mi obligación es ser una buena enfermera...
- Pero Candy, seamos sinceros...
- Ya vas a empezar tú también a decir que lo que quiero es ver a Terry???
- No, pero insisto en que es muy extraño que quieras cuidar a su esposa.
- Albert... yo amo lo que hago y si puedo ayudar a darle un poco de felicidad a los pacientes lo haré. Además... como tú mismo lo dijiste, es la esposa de Terry y yo no quiero que él sufra.
- Pero Candy...
- Albert... creo que Candy tiene razón. Deja que haga lo que le nazca hacer, dijo Catherine, interrumpiendo.
- Bueno, perdón Candy... y por cierto... cómo está ella???
- Eres incorregible Albert!!! Dijo Candy... Susana está grave.
- Pero... qué tiene???
- Tiene obstruidas las arterias que van al corazón. Tiene poco tiempo, dijo agachando la cabeza, sin poder evitar que las lágrimas comenzaran a salir.
- Candy... lo siento...
- No podemos hacer nada... y no quiero que Terry sufra... Albert... no quiero!!!
- No te preocupes pequeña, dijo abrazándola.
Catherine se unió al abrazo.
De repente el doctor interrumpió la escena.
- Candy, tienes que venir... la paciente sufrió otro infarto!!!
- QUE??? No puede ser... Dios mío, ayúdala, dijo al tiempo que acompañaba al doctor.
- Candy, todo va a estar bien, dijo Albert en voz alta...
- Gracias, dijo Candy alejándose.

**********
En la sala de operaciones, ya se encontraba Susana rodeada de doctores...

- Pero doctor, van a operar???
- Si es necesario... sí.
De repente, Susana reaccionó...
- Doctor, está reaccionando, dijo Candy.
- Susana, me escuchas???
Susana apenas movió la cabeza asintiendo.
- Todo va a estar bien... tranquila... tienes que luchar.
- Candy... balbuceó Susana.
- No hables Susana... descansa. Los doctores están haciendo todo para que estés bien.
- Déjenme con Candy, dijo Susana agitada.
- Susana, ahora no puedes hablar, dijo el doctor.
- Por favor. Se los ruego.
- Está bien, pero sólo un minuto... no más.
- Sí doctor... dijo Candy.
Los doctores salieron desanimados. Sabían que a Susana le quedaban horas... Si acaso días. Se veían unos a otros diciéndose con la mirada que era injusto que una chica tan joven muriera.
- Susana... no te preocupes... eres fuerte, tienes que salir de ésta.
- Candy, no me engañes... sé que voy a morir... es por eso que quiero hablar contigo.
- Pero...
- Candy, dijo casi sin aliento. Yo sé que amas a Terry.
- Susana, no digas eso.
- Es cierto... y sé que también él te ama. Candy, te mentí.
- No entiendo... yo lo que creo, es que debo dejarte descansar.
- No te vayas, por favor. Candy, escucha... te mentí. Terry y yo no somos felices. Nunca lo hemos sido. El siempre te ha amado a ti. Siempre lo veía triste, melancólico... Y si te sirve de algo, nunca me tocó.
- Susana, yo... dijo Candy llorando.
- No te preocupes Candy... yo sé que nunca te metiste en mi matrimonio... pero aún así... Eres el amor de la vida de mi esposo.. y... (comenzó a toser).
- Por favor Susana, ya basta... no quiero que te pase nada malo... necesitas descansar.
- No Candy... lo único y más importante que te quiero decir es lo siguiente: quiero que me prometas... (seguía tosiendo)... que me jures que nunca vas a dejar solo a Terry...
- Es hora de que se quede sola, dijo el doctor entrando.
- Sí doctor, tiene razón, dijo Candy tratándose de ir.
- NO!!! Dijo Susana. Doctor... un minuto más, por favor.
- Pero Susana...
- Doctor... se lo ruego, se lo pido por el dolor que estoy sintiendo... ya me voy a ir... por favor.
- No digas eso Susana... dijo Candy.
- Es cierto... doctor... por favor...
- Está bien, pero si no... si Candy no sale en un minuto, me voy a ver obligado a quitarle el permiso para cuidarla.
- Gracias... dijo Susana.

El doctor salió de la sala y Susana continuó:
- Candy... júramelo... prométeme que vas a estar con Terry siempre.
- Susana, no puedo hacer eso... no puedo...
- Necesito que me lo jures... por favor, va a pasar el minuto...
- Susana... no podemos forzar al destino.
- Es que es eso... su destino es estar juntos... creo que por eso es que me tengo que ir...
- No digas tonterías... Susana, por favor.
- Candy... no perdamos tiempo... dime que vas a hacer tu vida junto a Terry.
- No lo sé... no puedo jurarte algo que no sé si va a pasar.
- Pero él te ama...
- Yo no estoy tan segura de eso...
- Lo dices porque te dejó ir??? Pues no sabes lo que se arrepiente de haberlo hecho... ( comenzó a toser de nuevo).
- Susana!!! Exclamó Candy...
- El..... doctor.... va a....entrar......... por favor..... júramelo......
- Susana... no te puedo jurar que voy a estar con él... pero te puedo prometer que siempre estaré al pendiente de Terry.
- No.... (comenzó a agitarse)......... Nooooooooo.....
- Está bien Susana... te prometo que haré todo lo posible por estar con él...
- Gracias Candy... yo.... sé.... que no te va.... a .... costar.... trabajo........... él te ama........ Terry........ (cerró los ojos y los aparatos marcaban línea continua).
- SUSANA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! SUSANA, POR FAVOR!!!!!! Gritó Candy llorando.
En ese momento entró el doctor con todos sus ayudantes...
- A un lado Candy... les dije que era muy peligroso que estuviera hablando!!!
- Sí doctor, pero ella insistió... ayúdela, por favor... ayúdela.
Los doctores trataban de reanimar a Susana, pero no podían... era inútil.
- Candy, lo siento....................... Susana........ acaba de morir...
- NOOOO!!! Gritó Candy....
- Candy... lo mejor es avisarle a su madre.
- Usted doctor, por favor.... hágalo usted....
- Está bien... de todos modos me corresponde a mí.
Candy tomó la mano de Susana.
- “Susana... que Dios te bendiga... descansa. Que difícil tarea me dejaste... no sé si con todo esto pueda cumplir mi juramento... han pasado tantas cosas desde que Terry y yo terminamos... y ahora tu muerte... no sé si podamos ser felices... por qué todo es tan difícil???”
El doctor se acercó a donde estaba la madre de Susana.
- Señora...
Se levantó y como si presintiera algo, dijo...
- MI HIJA NO, DOCTOR... NOOOO, MI HIJA NOOOO....
- Señora, lo siento mucho... hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos...
- NOOOOOOOOOOOOOOO!!!! POR QUE ELLA???? POR QUEEEE???
- Señora, tranquilícese, por favor...
- NO PUEDO, NO ENTIENDE??? MI HIJA SE ME FUE... dijo al tiempo que corría para ver a Susana.
Al entrar, vio a Candy llorando y tomando la mano de su hija...
- ALEJATE DE ELLA... VETE DE AQUÍ... TU SOLO TRAJISTE SUFRIMIENTO A SU VIDA... VETE, TE DIGO!!!
- Perdón, dijo Candy agachando la cabeza y saliendo de ahí.
- HIJAAAA... HIJITA, POR QUE ME DEJAS??? NO TE VAYAS, POR FAVOR.... NO TE VAYAAASSS!!!

**********
Candy salió sin decir ni una palabra... había hecho una promesa que no podría romper... Todo estaba muy confuso. Susana murió frente a ella y Terry aún no lo sabía... cómo decírselo??? Cómo decirle que había prometido a su esposa que estaría con él hasta el fin???